Moin, moin… y bienvenido a bordo.
No estás subiendo a un barco turístico con bandera de colores ni a un crucero con buffet libre. Estás en el ferry público regular de Hamburgo, la línea 62. Sale del Puente 3 y lo utilizan cada día viajeros que van al trabajo, familias que regresan a casa, estudiantes, trabajadores del puerto… y ahora también tú.
Este ferry forma parte del sistema de transporte público de la ciudad. Sale cada quince minutos y puedes utilizarlo con un billete diario normal de la HVV. Nada especial, nada exclusivo… y precisamente por eso, completamente auténtico.
Lo que vas a vivir durante la próxima hora no es un espectáculo preparado para turistas. Es el puerto en funcionamiento real.
Es un trayecto de ida y vuelta con once paradas. Puedes bajarte en cualquiera, explorar la zona y continuar en el siguiente ferry.
Durante este viaje, este ferry no es solo un medio de transporte…
es tu asiento en primera fila para descubrir Hamburgo.
A lo largo del recorrido podrás ver patrulleras de la policía marítima, pequeños remolcadores increíblemente potentes, enormes buques portacontenedores, cruceros de varios pisos y los característicos ferris verdes y blancos de HADAG cruzándose con precisión casi coreografiada.
Muévete con cuidado a bordo y agárrate bien. El Elba no es un lago tranquilo; es un río con mareas. Dos veces al día el mar empuja el agua río arriba y después la retira. Eso significa que puede que el ferry se balancee un poco. Nada dramático… pero mejor sujetarse.
Y una pequeña norma marítima importante: quienes desembarcan tienen siempre prioridad. Observa bien el lado por el que vas a bajar cuando llegue el momento.